Ideas para una linda fiesta infantil
Aplica estos consejos para lograr una fiesta para niños sin tener que realizar grandes gastos. Si lo que buscas es algo original entonces este video te dará el mejor tip para realizar una piñata sin salir del presupuesto. También conocerás ideas para realizar las sorpresas, recuerda que lo curioso siempre encanta.
jueves, 22 de enero de 2015
Posted by Wolfcat
El precio de ser un genio - Documentales
El Einstein de Ekateriburgo, el Mozart moderno, el Bill Gates del siglo XXI, el astrónomo de Krasnodar, la triste historia de una joven poetisa, grandes ajedrecistas del futuro... Veamos la ganancia y pérdida que producen estos dones en niños genio que pueden haber perdido el tiempo de la inocencia por verse inmerso en un mundo de genios exigidos tal vez.
martes, 23 de diciembre de 2014
Posted by Wolfcat
Cómo tratar los celos infantiles
Es inevitable que la mayoría de los niños sientan en alguna ocasión celos, especialmente cuando llega a casa un nuevo hermano. Y es que este nuevo compañero de juegos es muchas veces visto como un competidor al que los padres dedican más tiempo y por el que ya no recibe la misma atención que antes.
Esto es una conducta normal, una etapa que prácticamente todos los niños tienen que superar. No obstante, estos celos llegan a extremos en los que ya no pueden considerarse como algo ‘normal’. Cuando el niño muestra un fuerte temperamento o una gran tendencia a la ansiedad o la baja autoestima nos podemos encontrar ante un grave problema de celos infantiles.
Para detectar si nos encontramos ante un problema de celos infantiles, debemos observar si en el niño se producen alguna de las siguientes conductas:
• Conductas de regresión o, lo que es lo mismo, simular que se es un bebe, hablando como tal, pidiendo el chupete o, incluso, haciéndose pipí encima.
• Dolores físicos como dolores de cabeza o de estomago y hasta vómitos.
• Problemas alimenticios tanto en exceso como en defecto.
• Sueño intranquilo, así como mayor frecuencia en las pesadillas.
• Mal comportamiento y una mayor agresividad con otras personas, incluidos miembros de la familia.
• Problemas en el colegio, con un peor rendimiento.
• Muestras de enfado, rabia y tristeza, así como frecuentes cambios de humor.
Sin embargo, para tratar de solucionar estos problemas, es importante que los padres traten de comprender la postura del niño a fin de entender cual es la causa de estos celos y poder actuar en consecuencia.
Por otro lado, no debemos reprimir los sentimientos del niño, al contrario, debemos dejar que se exprese de una manera adecuada. Debemos intentar que la comunicación fluya con nuestro hijo para saber cómo se siente y buscar otras vías por las que liberar su ansiedad.
No obstante, hay ocasiones en las que esto no es suficiente y hay que recurrir a profesionales en terapia infantil, incluso a realizar sesiones de terapia online en aquellos casos en que tengamos problemas de horario o de desplazamiento. El objetivo es que el niño aprenda a manejar estos celos para que pueda tener una conducta normal.
viernes, 29 de agosto de 2014
Posted by Wolfcat
Crea un cactus con piedras pintadas
Tremendo proyecto, atractivo y muy divertido para pasar una tarde con tu hijo o la mañana del domingo. Realiza con ellos la creación de los simpáticos cactus. Los diseños de los cactus estas pintados en piedras de diversos colores, solamente debes cuidar que los niños las sujetes con seguridad buscando aquellas que no pesen demasiado.
Pinta las piedras tomando como referencia alguna fotografía de un cactus u observando el que tienes en el jardín. Pinta también el macetero, sigue el dibujo nuestro como ejemplo o realiza alguna creación que tu imaginación proporcione, tal vez debas dejar que tus niños se expresen y ellos mismos conjuguen el cactus de piedras pintadas de sus sueños.
Fuente: ohmanualidades
Consejos para antes de hacer manualidades con los niños
1 Protege las superficies
Si de normal al realizar manualidades es muy importante proteger las superficies donde se trabaja, a la hora de realizar actividades con niños esto es aún más importante. Los niños no suelen preocuparse de si lo que están haciendo está manchando mucho o no, así que, si quieres evitar disgustos, mejor cúbrelo todo bien antes de empezar.
2 Utiliza materiales no peligrosos
Nunca se sabe que puede pasar con los niños, así que es más seguro utilizar materiales no tóxicos si trabajamos con niños pequeños, y herramientas no peligrosas con niños más mayores. Si no estás segura de que no vayan a poder manejar las herramientas de forma segura, puede que la manualidad no sea adecuada para ellos. Esta tarjeta de mariposa es un ejemplo de manualidad segura para todas las edades.
3 Técnicas fáciles que puedan realizar ellos solos
Al realizar una manualidad con ellos, a veces habrá cosas que tendrás que realizar tú por ellos, cómo pegar con pistola de cola termo fusible o usar un martillo. Lo ideal es que la manualidad puedan realizarla ellos solos, de forma independiente, con técnicas adecuadas a su nivel para que no se aburran o pierdan interés.
4 En grupo mejor
Realizar manualidades es una buena forma de que los niños jueguen entre ellos y sociabilicen sin apenas darse cuenta. Es una actividad diferente que pueden realizar con sus amigos de forma segura. Estos pajaritos de papel para decorar son un ejemplo de manualidad sencilla que pueden realizar en grupo.
5 Algo que luego puedan aprovechar
También es importante darles un objetivo. Por eso, hazles ver que su trabajo se puede aprovechar luego y sirve para algo. Como ejemplo, estas papeleras divertidas, que podrán colocar en su escritorio para tirar papeles.
6 No tiene que ser perfecto
A pesar de que sigáis las instrucciones al pie de la letra, recuerda que estás trabajando con niños y que el resultado no tiene por qué ser perfecto ni igual a la manualidad que habías cogido como ejemplo. Lo importante es disfrutar y pasarlo bien.
No tienes que conservarlo para siempre
Está claro que la manualidad que habéis hecho juntos es un bonito recuerdo, pero no tienes por qué guardarla para siempre. Deja que tu hijo la gaste sin miedo. Cuándo se rompa, ya tendréis excusa para realizar nuevas manualidades.
Fuente: manualidades
Enseña a tu hijo a compartir
Qué cabe esperar a esta edad.
"¡No te lo presto!", le grita tu hijo, de entre 3 a 5 años, a su amiguito mientras le quita un juguete. En cuanto los tranquilizas, vuelven a pelear. “¡No!”, grita de nuevo cuando su invitado intenta tocar su colección de piedras. ¿Por qué tu hijo no sabe compartir?
Bueno, sí sabe, pero no es constante. Es posible que pase varias horas al día jugando con otros niños y que sepa esperar su turno a la hora de jugar, incluso puede que esté menos centrado en sí mismo que hace uno o dos años.
Pero aún es impulsivo y no comprende bien el concepto del tiempo, así que esperar mientras su amiguito toma su turno, jugando con uno de sus juguetes favoritos, le puede resultar un reto. Por otro lado, a muchos niños en edad preescolar les encanta hacer dibujos para sus maestros, hacer regalos para papá y mamá, y compartir la merienda con los amiguitos.
A esta edad, los niños están aprendiendo que es agradable regalar y que es divertido compartir con los amigos, así que puedes enseñarle a compartir, animándole a ser generoso y disuadiéndolo con dulzura de comportamientos e impulsos menos altruistas.
¿Qué hacer?
Haz que compartir sea divertido. Enséñale juegos de equipo en los que varios jugadores trabajan juntos para alcanzar una meta común. Haz rompecabezas con él, tomando turnos para añadir piezas, por ejemplo. Comparte proyectos: planta hierbas aromáticas en macetas, pinta una puerta o lava el auto con él. Y por último, dale cosas para compartir con sus amigos de vez en cuando, como una merienda especial o calcomanías (pegatinas).
No castigues su resistencia a compartir. Si le dices a tu hijo que es egoísta, lo disciplinas cuando no comparte o le obligas a compartir un juguete favorito, harás que tenga resentimiento, no generosidad. Para fomentar la generosidad, utiliza el refuerzo positivo en lugar de un castigo y ten en cuenta que está bien que tu hijo no comparta determinadas cosas. A medida que crezca, irá aprendiendo que compartir con sus amigos, los cuales serán cada vez más importantes para él, es más divertido que guardárselo todo para sí mismo.
Habla con él. Cuando los niños peleen por un juguete, ayúdalos a descubrir qué pasa en realidad. Si un amigo no presta algo, explícale a tu hijo cómo se puede sentir su amiguito. Por ejemplo: “A Pedro le gusta mucho ese juguete y por ahora no quiere que nadie más juegue con él”. Ayúdale a expresar también sus sentimientos. Cuando no se muestre generoso, pregúntale qué le pasa. Quizá descubras que en su escuela no hay muchos trenes para compartir, o que tiene un apego especial a su oso de peluche porque se lo regaló el abuelo.
Enséñale a resolver problemas. Si tu hijo no suelta el juguete que su amiguito quiere, lo más seguro es que esté pensando “O él o yo”. Seguramente, el concepto de compartir el juguete ni tan siquiera se le haya ocurrido. Anímalo a que tome turnos con el juguete (prueba a usar un reloj con alarma para marcar el turno de cada niño). Explícale que compartir no es lo mismo que regalar y dile que si comparte sus juguetes con sus amigos, será más probable que ellos compartan los suyos con él.
Prepáralo de antemano. Antes de que sea hora de jugar, pregunta a tu hijo si hay algo que prefiere no compartir, y guarda esos juguetes especiales. Luego pregúntale con qué cosas le gustaría jugar con sus invitados, como arcilla para modelar, material para dibujar, bloques de construcción y juegos deportivos. Eso le ayudará a prepararse mentalmente para el momento de compartir cuando llegue su invitado. Pide que su amiguito traiga un juguete o dos también, ya que tu hijo puede ser más generoso si no es el único que tiene que compartir sus cosas.
Respeta las cosas de tu hijo. Si tu hijo siente que su ropa, sus libros y sus juguetes no son bien tratados, es poco probable que los preste, ni tan siquiera por un rato. Pídele permiso antes de tomar prestados sus lápices de colores y dale la opción de decir no. Asegúrate de que sus hermanos, amigos e incluso la niñera también respetan sus cosas, preguntando si las pueden usar y cuidando de ellas cuando las tomen prestadas.
Predica con el ejemplo. La mejor manera de que tu hijo aprenda a ser generoso es que sea testigo de la generosidad. Comparte tu helado con él. Ofrécele tu bufanda para que juegue con ella como si fuera la capa de un superhéroe y pregúntale si puedes probarte su gorra nueva. Usa la palabra compartir para describir lo que estás haciendo y no olvides enseñarle que las cosas intangibles (como sentimientos, ideas e historias) también se pueden compartir. Y lo más importante: déjale que te vea a ti dar y tomar, llegar a acuerdos y compartir con los demás.
Fuente: BabyCenter









